Coronel Pringles fue sede de una importante jornada de capacitación destinada a emprendedores y productores de alimentos artesanales, en la que se presentó el programa PUPA (Pequeñas Unidades Productivas de Alimentos Artesanales), una herramienta impulsada por el Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires que busca facilitar la formalización de pequeños elaboradores y ampliar sus posibilidades de comercialización.
La actividad contó con la presencia de Virginia Apphatie coordinadora del Plan de Sudoeste Bonaerense, quien llegó a la ciudad para explicar los alcances de esta iniciativa que ya beneficia a más de mil emprendedores en toda la provincia. También participó Luis María de Uriarte, quien destacó el impacto positivo que puede generar esta propuesta en la economía local.
"El PUPA es un programa del Ministerio de Desarrollo Agrario. Ha venido Virginia Apphatie, que es la coordinadora del Plan de Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, y ella es quien les va a enseñar cómo funciona esta herramienta", señaló Uriarte al referirse al encuentro.
Según explicó, una de las principales ventajas del programa es la posibilidad de obtener el denominado tránsito provincial. "Una de las principales ventajas que tiene es que el elaborador de alimentos, cumpliendo con ciertos requisitos, tiene lo que se llama tránsito provincial, que significa que puede vender su producto en los 135 distritos de la provincia", destacó.
Uriarte remarcó que detrás de cada emprendimiento existe una realidad distinta, aunque muchas veces con problemáticas comunes. "Hay dos razones por las cuales la gente comienza a elaborar alimentos. Una es la económica, porque muchas familias encuentran en esta actividad una forma de generar ingresos. Pero también hay personas que hace años vienen elaborando productos y que tienen una limitación importante: no pueden vender legalmente en comercios", explicó.
En ese sentido, agregó que "muchos comercializan de boca en boca o a través de redes sociales. El PUPA les permite salir a vender legalmente en comercios, lo que representa una oportunidad muy interesante para crecer".
Además, aprovechó la ocasión para agradecer a quienes hicieron posible la realización de la charla. "Quiero agradecer a Jorge Marqueto y a toda la gente del Club Roca que vinieron con la idea. Conectamos con Virginia y acá estamos. Ellos pusieron la sede y toda la amabilidad para que esta actividad pudiera realizarse", expresó.
Por su parte, Virginia Patí explicó que la Provincia de Buenos Aires fue pionera en el país al crear una habilitación específica para pequeños elaboradores. "Somos la primera provincia argentina que tiene una habilitación propia para productores artesanales. Históricamente, quienes elaboraban alimentos en sus cocinas domiciliarias no tenían posibilidades de habilitarse y trabajar dentro de la formalidad", indicó.
La funcionaria explicó que la resolución ministerial que dio origen al programa fue creada en 2020 y permite que productores que elaboran alimentos artesanales y de bajo riesgo puedan acceder a una habilitación provincial.
"Hoy, con la posibilidad de habilitar como pequeña unidad productiva de alimentos artesanales, se puede comercializar en toda la provincia de Buenos Aires. Es una herramienta de desarrollo y de promoción para la producción local", afirmó.
Patí también destacó que el acompañamiento no termina con la habilitación. "Desde el Ministerio brindamos capacitación, asesoramiento y acompañamiento durante todo el proceso. Trabajamos en cuestiones vinculadas al rotulado, marketing, packaging y comercialización. La idea es acompañar el crecimiento de cada emprendedor", sostuvo.
Respecto a los productos que pueden incorporarse al programa, aclaró que se trata de alimentos artesanales de bajo riesgo sanitario. "Siempre lo simplifico diciendo que son aquellos productos que no requieren cadena de frío y que no están vinculados con elaboraciones cárnicas. Sin embargo, existe una amplia variedad de alimentos que pueden habilitarse", explicó.
Uno de los aspectos más valorados por los participantes fue la gratuidad del trámite y del acompañamiento técnico. "Todo el proceso es gratuito y el equipo del Ministerio acompaña a cada productor en cada etapa", destacó la funcionaria.
Actualmente, la provincia cuenta con más de 1.200 unidades productivas habilitadas bajo esta modalidad y varias de ellas ya lograron dar un paso más, transformándose en emprendimientos con Registro Nacional de Establecimiento (RNE).
Además de las habilitaciones individuales, el programa contempla la figura de las cocinas comunitarias, espacios especialmente acondicionados para que productores que no pueden habilitar sus cocinas particulares puedan elaborar sus productos en condiciones adecuadas y comercializarlos formalmente.
La jornada desarrollada en Coronel Pringles permitió acercar información clave a vecinos interesados en emprender o potenciar proyectos ya existentes, consolidando una herramienta que busca fortalecer las economías locales, generar nuevas oportunidades de trabajo y promover el desarrollo productivo en toda la provincia de Buenos Aires.